¿Quieres improvisar?… Hazlo, pero habiéndote preparado

Sé natural, espontáneo, pero prepárate antes. De esta forma no habrá sorpresas y si las hay, estarás sobradamente preparado para responder de manera efectiva. 

Comunicamos siempre. Con un gesto, una palabra, una mirada e incluso con el silencio estamos diciendo algo y en nuestra empresa, a veces demasiado. Siempre y cuando lo controlemos, no tiene por qué pasar nada. Pero hasta para eso, debemos prepararnos.

La comunicación externa e interna en cualquier empresa ha de ser estratégica y por tanto, debidamente planificada y calendarizada. La flexibilidad llegará sola pero también para ésta debemos estar preparados, sabiendo qué decir en cada momento aunque no haya sido pactado, y  qué no. Esto nos proporcionará tranquilidad y seguridad que redundará en un mensaje convincente y creíble. De lo contrario, nos mostraremos dubitativos e inseguros y con ello, generaremos duda y desconfianza en quien nos ve y escucha.

De ahí que la Comunicación deba ser indudablemente una parte de la estrategia y gestión de la empresa, tan importante como otras e incluso, tan vital como las que estás seguramente pensando, porque potencia el valor de tus intangibles, como tu marca y reputación.

Con una Comunicación estratégica, habrás definido tus objetivos en este aspecto y la forma en cómo lograrlos.

Con una Comunicación estratégica, habrás estudiado junto a tu Dircom qué mensajes son los que compondrán tu relato, con los que te identificas, que potenciarán tu valor y diferencia. En torno a éstos – y solo a éstos-, contarás tu historia con la que tratarás de seducir, convencer, enamorar, fidelizar…

Con una Comunicación estratégica, habrás analizado qué necesidades tiene tu/s público/s y dónde está/están – por dónde navega, dónde conversa, qué dice, etc.-  por lo que te resultará más fácil adecuar tus mensajes a esa demanda real.

Con una Comunicación estratégica, tendrás claro qué canales usar y qué lenguaje emplear para cada uno de ellos. Te dicen que debes estar en las redes sociales, pero ¿cuáles te interesan? ¿Dónde está tu público? ¿Con qué frecuencia vas a publicar? ¿Qué contenidos vas a difundir?… Preguntas que resolverás con tu Dircom cuando elabores tu Plan de Comunicación, que incluirá un calendario de acciones de comunicación y de publicaciones, con el que no habrás de improvisar. Todo debe estar articulado con la comunicación integral de la organización.

Con una Comunicación estratégica, podrás saber lo que se dice de ti porque estarás monitorizando, midiendo y analizando qué repercusión tienen tus mensajes, cuáles llegan y cuáles no, qué respuesta tienen las acciones que estás llevando a cabo y si merecen una nueva “pensada”.

Con una Comunicación estratégica, tendrás claro que tu público interno – trabajadores, proveedores, etc.- es igual de importante que tu público externo – clientes, Instituciones, medios de comunicación, etc- y que por tanto, debe conocer perfectamente cuál es tu propósito empresarial, hacia dónde te diriges, cuál es la situación actual, qué mensajes quieres lanzar, etc. Y lo importante que es para ti y para el devenir de tu empresa. La Comunicación interna será uno de los pilares de tu política de comunicación.

Sin embargo, hasta hace poco, esta parcela de comunicación corporativa se ha visto con un enfoque simplista. Se creía que cualquiera podía hacerlo, y no se le daba la importancia que la comunicación tiene dentro de la estrategia organizacional. Una comunicación mal gestionada, improvisada, puede dar bastantes quebraderos de cabeza y generar serios problemas. Sin embargo, una comunicación bien planificada, estratégicamente elaborada con la orientación de un profesional especializado, sin lugar a dudas, te va a generar beneficios, ya sea en forma de ventas y/o reputación.

Paola Luna

Directora de Hablo de Ti Comunicación